Mother Goose and Grimm es mi tira cómica favorita desde que Norma me mostró, en quinto de primaria, un pequeño recorte de periódico en que aparecía un pequeño juglar amarrado como un perro siguiendo a un noble, en cuyo título se leía “El primer Walkman del mundo”. Para ese momento, si mal no recuerdo, El Espectador -que no había perdido aún su carácter de diario- reproducía todos los días la tira cómica de Mike Peters. Después de unos años, le perdí la pista a Grimmy, y no vine a encontrarlo sino hasta hace relativamente poco en internet. Obsesiva, como tiendo a ser con las cosas que me gustan, empecé a bajar las imágenes de la página que más me divertían y las archivaba en una carpetita en mi computador. La última que guardé es la siguiente:
La imagen fue publicada en grimmy.com el 2 de enero del año que corre y hace parte de una serie de algo más de 9 tiras sobre la confusión que le genera a Ralf -el pug- el que el diseñador del tarro de las papas Pringles haya querido ser sepultado -después de ser cremado- en el envase que le dio sustento y gloria durante toda su vida. Después de pasar por Betty Crocker, Orville Redenbacher Pop Corn, Kentucky Fried Chicken y Dr. Pepper, Ralf, que piensa que las cenizas de todas las personas por las cuales están nombrados los productos andan circulando en sus envases, se mete -oh gran pecado capital- con Juan Valdez. El día en que leí la caricatura, la puse en mi blog de stumbleupon señalando que la tira cómica del día no me parecía tan graciosa. Las razones por las cuales no me causa gracia no son, sin embargo, las mismas que he visto señaladas en El Espectador y El Tiempo respecto de la caricatura.
En ambos lugares se disparó la alarma de la indignación nacional por estar echando por tierra el nombre de la noble patria colombiana, por estar poniendo en duda lo íntegro, honesto, apegado a la ley, la moral y las normas básicas de corrección de todo lo relacionado con este glorioso terruño, por descalificar el éxito de las marcas nacionales y teñirlas de calumnias sobre atentados al derecho internacional, a la dignidad, a la vida y a la decencia. Entre los comentaristas se leían algunos que rebosantes de ira criticaban el “desubique” de Mike Peters, de su perspectiva sesgada de “gringo”, algunos que aferrándose al trasnochado discurso de “mejor café del mundo, segundos en especies de ranas y terceros en exportación de calzones”, pretendían que la caricatura fuera aludida como falsa y mal intencionada, como basura. Resultó, después, que la Federación Nacional de Cafeteros mandó una carta de queja por el daño que el strip hacía a las marcas Juan Valdez y Café de Colombia y tras la respuesta de Mike Peters -una disculpa por alguna ofensa o malentendido, acompañada de una explicación sobre el contexto de la imagen-, entró a ser investigada la legitimidad de la misiva. No se me ocurre por qué habría que preguntarse por la legitimidad de la misma -¿se investiga si la escribió Mike Peters de puño y letra, o si acaso es un montaje por parte de los cafeteros independientes que luchan por sobrevivir en un mercado cada vez más monopolizado por la marca?, ¿investigan si es una disculpa sincera al pueblo colombiano y a sus empresas tan límpidas y correctas o si es tan sólo un formalismo?-, y me parece ridículo, por decir lo menos, que amenacen con una multa millonaria aún tras la disculpa ofrecida.
A mí no me pareció graciosa la tira cómica no porque esté “despotricando injustamente” del terruño, no porque esté buscando ensuciar una marca construida con el sudor de tantos colombianos, no porque sea la perspectiva de un gringo sesgado que sólo ve que “south of the border” todo es coca y mafia. No. No me pareció graciosa porque con un par de líneas que hacen parte de un chiste más amplio e inocente pone de manifiesto uno de los grandes horrores que por todos los medios tratan de mostrar como justificables, menos graves o, simplemente, inexistentes. No me pareció graciosa justamente porque un ‘gringo sesgado’ habla de lo que aquí es casi impronunciable, de eso a lo que aplica “ojos que no ven, corazón que no siente”, de eso que sigue sucediendo sistemáticamente y que con coplitas mal armadas y propaganda patrioterista tratan de pasar como conspiroparanoia de los terroristas opositores. ¿O es que alguien se atreverá a decir ahora que acá nunca se ha oído de asesinato de líderes sindicales, de desapariciones, de descuartizamientos y otros métodos de lidiar con cuerpos indeseados?
Ah, pero claro, ese no es el problema. No que la gente sea asesinada. No que todo quede impune. No que el gobierno ofrezca dinero por manos de terroristas, por cuerpos de guerrilleros, por cabezas de opositores. No que los sindicatos sigan desapareciendo. No que los estudiantes sigan siendo investigados. No, esos no son los problemas; no son siquiera parte de EL problema. El problema es quedar mal en el exterior. El problema es que se sepa o se intuya que acá no todo es perfecto. La ropa sucia se lava en casa, Mike, tsk tsk.



de acuerdo, muy de acuerdo.
Comment by glo — 8.01.2009 @ 9:46 am |
si, al final lo importante no es ser feo, sino que la gente no diga que uno es feo.
Por ahi salió hoy la respectiva de bacteria: http://bacteriaopina.blogspot.com/2009/01/versin-colombiana-de-mike-peters.html
Comment by nomeacuerdo — 9.01.2009 @ 6:28 am |
http://news.bbc.co.uk/2/hi/americas/7815338.stm
“Gabriel Silva Lujan, Fedecafe’s general manager, told reporters in Bogota that the cartoon “was an attack on national dignity and the reputation of Colombian coffee.”
He said he expected the lawsuit to be filed by the end of the week and would be for at least $20m (£13m).”
Comment by aranta — 9.01.2009 @ 10:26 pm |
No de acuerdo, ¿lo casi impronunciable?, ese es uno de los tantos problemas de esta sociedad, que nadie pronuncia nada, y el otro problema es que ni siquiera aquí se lavan los trapos sucios precisamente porque ni siquiera se “habla” de ellos, hablar del asunto es empezar a lavar los trapos sucios. El hecho de que nosotros no seamos capaces de hablar de un tema, de asumir o confrontar una situación no quiere decir que otros no puedan hablar de ello.
“Dignidad nacional”? esa no la conozco, y la buena reputación del café colombiano no tapa las atrocidades de este país.
Comment by Juana — 10.01.2009 @ 7:57 am |
Juana, gracias por comentar, me alegra mucho que este no sea un espacio muerto de monólogos bobos de una personita con poca capacidad de análisis.
Justamente a lo que iba lo de “casi impronunciable” es a que ni siquiera acá puede hablarse de algunas de las muchísimas atrocidades que se cometen en este país. No es sino que uno hable de la erradicación de la UP, por dar un ejemplo, para que ser tildado de mamerto paranoide con tendencia a encontrar explicaciones conspiratorias donde no las hay. Aunque las haya. Por otro lado, el comentario final, sobre que la ropa sucia se lave en casa trataba -aunque claramente no exitosamente- de ser algo irónico… justamente me parece que el que Mike Peters, o para los efectos, cualquier otro en cualquier otra parte, enuncie una cosa así es lo que hace que la caricatura, si no graciosa, sí sea inmensamente valiosa en términos de la manera en que aquí y en otras partes se ve y se entiende lo que nuestros medios nacionales buscan tapar con tierra finamente pulverizada.
Y bueno, la dignidad nacional tampoco la conozco yo… no creo que la conozca nadie. Aunque muchos hay que hacen intentos para inventarse alguna y defenderla a capa y espada.
Comment by aranta — 10.01.2009 @ 9:11 am |
Lo que pasa con Colombia, es homólogo a lo que pasa con un mitómano: cuando contradicen sus “verdades”, se ponen histéricos. Y bueno, si uno cree que hace el mejor café del mundo, y en vez de eso dicen de uno que conoce formas monstruosas de deshacerse de cadáveres, es normal una reacción agresiva.
Saludos y excelente blog.
Comment by Beat — 17.01.2009 @ 9:55 pm |
toc toc, anyone??
Comment by Alfabravo — 14.03.2009 @ 11:07 pm |